El comercio físico lleva años buscando su salvavidas frente a la digitalización, y la palabra «experiencia» se ha convertido en el mantra indiscutible de la industria. Sin embargo, pasar de la teoría a la práctica requiere chequeras abultadas y estrategias milimétricas. El más reciente caso de estudio en el país llega de la mano de Grupo Pash, que acaba de inyectar 5.000 millones de pesos en Casa Entre Calles, un ambicioso proyecto en Cartagena que pone a prueba los límites y dinámicas del nuevo retail.

No es un secreto que el formato tradicional de tienda multimarca está agotado. El consumidor contemporáneo padece de déficit de atención y busca espacios que justifiquen el desplazamiento físico. Este nuevo espacio responde a esta urgencia tomando una casona colonial y convirtiéndola en un ecosistema vivo.
El «Efecto Casa»: Monetizar el tiempo de permanencia
La promesa de los nuevos espacios comerciales es clara: dejar de medir el éxito únicamente por las ventas por metro cuadrado, para empezar a medirlo por el tiempo de permanencia del visitante. Al integrar moda, arquitectura, cuidado personal y gastronomía bajo un mismo techo, el modelo de negocio evoluciona.
En el retail experiencial, el desafío real post-apertura radica en cómo lograr que el tiempo que la gente pasa «descubriendo» el espacio y tomando café, se traduzca en conversión real y no solo en contenido estético para redes sociales.

El reto de la curaduría: ¿Pueden convivir el «Mass Market» y el Diseño de Autor?
El verdadero ángulo diferenciador de este proyecto no radica únicamente en su imponente arquitectura, sino en su arriesgada tensión curatorial. El espacio propone un diálogo inusual entre dos mundos que rara vez comparten estanterías:
- Marcas de volumen: Firmas comerciales como Seven Seven, Atmos y PatPrimo.
- Lujo artesanal y nicho: Pesos del diseño de autor como Paula Mendoza y, próximamente, Hechizoo, además de conceptos contemporáneos como Sajú y Face Up.
¿Cómo se logra que el consumidor de lujo perciba el valor de la artesanía escultórica de Mendoza sin que el entorno masivo diluya su exclusividad?

¿Cómo logran las marcas de Grupo Pash elevar su percepción de valor al codearse con el diseño independiente sin alienar a su comprador tradicional?
La respuesta de Casa Entre Calles parece apostar por la «colombianidad» contemporánea como hilo conductor. Más que segmentar por precio, el espacio intenta segmentar por estilo de vida, bienestar y valores compartidos como la sostenibilidad y la identidad.
Cartagena como laboratorio del nuevo comercio físico
Estratégicamente, la ciudad funciona hoy como el laboratorio de retail, ofreciendo un flujo constante de turismo internacional dispuesto a consumir historia e identidad, sumado a un público local con alta afinidad por la estética resort.

Con una proyección de ventas superior a los 10.000 millones de pesos para su primer año, el espacio se enfrenta a la prueba de fuego de todo concept store: sobrevivir al frenesí de la apertura.
Una vez que la novedad arquitectónica pasa, la supervivencia del modelo dependerá de su capacidad para mantener una programación cultural constante y lograr que la experiencia, finalmente, pase por la caja registradora.






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