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omo si fuera un sueño de una noche de verano, la colección de Renata Lozano fue escenificada en un jardín con una jaula gigante de puertas abiertas de donde salían «aves» de exquisitas y exuberantes texturas. Una vez más la diseñadora caleña reafirma su ADN casual dentro de otros universos más formales donde poéticamente viste a una mujer silvestre,













































































































































































































































































































































