Me temo que desde el ocaso del mítico local de Embassy en el número 12 del Paseo de la Castellana, en el circuito comercial de Madrid no había vuelto a aparecer con tal ímpetu la palabra embajada.
En esta oportunidad, el universo responsable de vincularla con una realidad que está en curso es Malva Department Store y su llegada a Europa, con el compromiso inequívoco de convertirse en la embajada latinoamericana en Madrid.









¿Qué supone esta apuesta de extensión geográfica física y emocional?
En primer lugar, nos encontramos ante una expansión del croquis de lo latinoamericano empleando la moda como manifestación cultural, con el propósito de seguir reescribiendo las percepciones que acompañan una parte de la plétora narrativa que configura la puesta en escena de la identidad latina; cuyo proceso de consolidación prosigue, y cuya legitimidad ya no se suscribe únicamente a la mirada foránea.
Ser una embajada supone colocar en valor la representación, encaminada a seguir afianzando los vínculos de amistad entre ambos lados del Atlántico, siendo la moda el vehículo en el que la distinta forma de narrarse también son determinantes para imaginar y concretar la forma en la que nos vestimos de significados y con ello nos presentamos al mundo; sin importar esa máxima veraz y a su vez tirana en la que se afirma que la geografía determina que se puede hacer y que no.
Un preámbulo de lo que se avecina en Madrid
Es así como en el marco de un espacio efímero que se configuro en el universo de VNT Malva ofreció un preámbulo de lo que se avecina en el marco de la inauguración oficial de su tienda insignia en el número12 de la Calle Serrano en Madrid – prevista para el mes de octubre -, y con ello también puso al alcance una atmósfera exuberante, sofisticada, lúdica y sincrética, donde nombres como los de Manuela Alvarez, Faride Ramos, Andrea Landa, Valentina Quintero, Maria Elena Villamil, Agua by Agua Bendita – todas compartiendo Colombia, como epicentro de creación – fueron las portavoces de una realidad que muchas voces tanto en el ámbito oficial, como extraoficial denominan a Madrid como la capital Latinoamericana en Europa.
Toda esta concurrencia de diseño de autor de origen latinoamericano también contó con la participación en el renglón de la figura de diseñador invitado en el marco del Mercedes Benz Madrid Fashion Week (MBMFW), donde el dúo creativo de Agua by Agua Bendita desplegó su memoria vestida en un desfile que configuró la triada de origen colombiano que han ocupado dicha categoría en las últimas dos ediciones de MBMFW; donde Silvia Tcherassi, Johanna Ortiz y ahora Catalina y Mariana, se reafirman cada una de ellas como embajadoras del diseño de autor colombiano y latinoamericano en el mundo.
Cinco aspectos estratégicos para el aterrizaje de Malva en Madrid
Por último y no por ello es menos importante, el equipo anfitrión durante el espacio efímero compartió cinco aspectos de carácter estratégico que acompañarán el aterrizaje de Malva en Madrid:
- Proseguir con la mediación sistemática en el marco de un ejercicio realista y responsable de curaduría del diseño de autor con origen latinoamericano.
- Dotar de alma, voz y tono la embajada Latinoamericana en Madrid.
- Dar continuidad a los vínculos entre los protagonistas presentes y futuros de Malva siendo cómplices y aliados en el marco de la generación de contenido de valor dentro del ámbito de Europa continental.
- Seguir legitimando la moda como artefacto – manifestación – cultural, como un instrumento idóneo en el marco de la diplomacia pública contemporánea.
- Expandir y compartir las distintas realidades que siguen narrando el devenir latinoamericano a través de la moda y el cuerpo vestido.
Una constelación latinoamericana que cruza el Atlántico
En suma, esta gesta que por una fuente cualificada conocí del interés de Malva en cruzar el Atlántico la conocí en la primavera del año 2025, ver cómo toma un cuerpo real, significativo y a su vez supone ampliar la constelación conformada por las distintas sedes en Colombia, Ciudad de Panamá, Lima y ahora Madrid; confirman una realidad que se sigue reescribiendo en el ámbito Hispanoamericano en un país de acogida como lo es España.
“Diplomacia en la pista de baile”
Concluyo citando a James Costos un gran promotor de las relaciones de amistad entre Estados Unidos de América (EEUU) y España, de manera oficial cuando fue el embajador de EEUU durante los dos periodos presidenciales de Barack Obama, anhelo ser participe de la “diplomacia en la pista de baile“ – maravilloso concepto que comparte James en su libro el amigo americano (Editorial Debate) – que extrapolando lo anterior a Malva Madrid como la embajada latinoamericana, que la moda nos siga convocando para encontrarnos, vestirnos, descubrir cómo se narra más allá de la materialidad de una prenda, y así muchísimas acciones más que son posibles al ser ese epicentro de representación, custodia, acompañamiento y cuidado; que es de lo que también va el ejercicio de la diplomacia pública; en donde todo pasa y está conectado con la CULTURA, sí en mayúscula.
Así que Malva como embajada ya empezó a escribir su historia oficial en Madrid, a la espera de lo que se avecina con su inauguración oficial, junto con la primera temporada de fiestas de cierre de 2026.
Bienvenida Malva a Madrid.




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