C
onocer al consumidor, generar una conexión con él, responder con velocidad y encontrar los aliados indicados pueden ser los secretos para meterse en el corazón del mundo.
L
as marcas se han ido preocupando cada vez más por el mercado creciente de los millenials, pero algunas se han equivocado en sus estrategias, pues pensaron que al haber nacido en la era digital las únicas preocupaciones de quienes forman parte de esta generación se centraban en la realidad virtual y en la imagen y estatus que los productos proyectan.
S
i hay una industria que por su naturaleza misma ha de estar más proclive al cambio, es la industria de la moda, pues desde su nacimiento el carácter de novedad y de muerte entablan una conversación infinita y así una y otra vez. La velocidad del cambio ha alcanzado unas cuotas casi de esquizofrenia,
A
l crear una marca de diseño las personas engrandece su imaginación, desborda su creatividad y encuentra un sin fin de posibilidades sobre lo que desea hacer y quién desea ser. Se permite soñar en grande, elabora planes de colecciones, hacer mil diseños y se proyecta hacia el emprendimiento propio.
L
as generaciones más jóvenes son las que dan las lecciones sobre cómo es el futuro de la moda. La moda a veces parece una corte real, tipo Luis XIV, donde los mismos de siempre parecen alabarse entre sí mientras eso no significa nada para nadie más. Y lejos de eso: en Colombiamoda pude ver que a lo que más le apostó la feria fue a la diversidad.