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unque pase el tiempo, Natalia Londoño no deja de sorprenderse por los descubrimientos textiles y la capacidad de exploración que ofrece este mundo de la moda al que está tan acostumbrada. Con orgullo y recelo nos muestra sus telas, en especial una que lleva trabajando durante meses y que tiene su esencia impregnada en cada relieve.



































































































