Toscano y Felipe Cartagena proponen en Colombiamoda 2026 dos maneras de ampliar el guardarropa masculino desde el color, la fluidez, el territorio y la libertad de construir una identidad propia.
El guardarropa masculino occidental construyó sus propias instrucciones: hombros firmes, líneas rectas, colores contenidos, camisas correctamente abotonadas, pantalones que caían según proporciones establecidas. El traje hizo mucho más que vestir ejecutivos, políticos, empresarios o novios frente al altar. Dibujó sobre el cuerpo una determinada idea de masculinidad: ordenada, sobria, contenida, reconocible.
Pero ¿qué ocurre cuando la moda masculina deja de decirle al hombre cómo debe parecer un hombre?


En Colombiamoda 2026, La Subienda, de Toscano para Kosta Azul, y ORIGEN Capítulo Dos, de Felipe Cartagena, permiten formular esa pregunta desde dos lenguajes diferentes. Ninguna de las dos colecciones pretende borrar los códigos tradicionales del vestuario masculino. Lo interesante es que ambas propuestas los vuelven menos obedientes.
Los aflojan.
Los colorean.
Los abren.
Los dejan respirar.
La Subienda: salir de la orilla de Toscano.
La Subienda toma como punto de partida el fenómeno asociado con la abundancia, la prosperidad y el movimiento de las aguas, y traslada esa idea a una sastrería de verano donde la silueta abandona progresivamente la rigidez. La luna reflejada sobre la corriente, mencionada como una de las imágenes inspiradoras de la colección, introduce además una condición cambiante: sobre el agua nada permanece exactamente en el mismo lugar.
La Subienda introduce movimiento dentro de esa geometría.










Las siluetas se vuelven holgadas y fluidas. El color adquiere protagonismo. La sastrería permanece, mas olgado y livano para el verano. En lugar de encerrar el cuerpo en una figura preestablecida, permite que este tenga espacio.
El uniforme empresarial, el traje ceremonial, el código de oficina o incluso determinadas formas del casualwear se renuevan a través del color y las siluetas desestructuradas.
ORIGEN: Felipe Cartagena.
La colección continúa una exploración de la masculinidad contemporánea que la firma articula desde Colombia y desde la diversidad del hombre latinoamericano.
La colección construye su lenguaje alrededor de una serie de tensiones: naturaleza y arquitectura, estructura y libertad, ciudad y paisaje. En las prendas esas oposiciones dejan de comportarse como contrarias.








Hay sastrería, pero también cuerpo.
Hay construcción, pero también movimiento.
Hay precisión, pero no necesariamente rigidez.
Nada parece necesitar una explicación especial.
Y posiblemente ahí esté uno de los gestos más interesantes de ORIGEN Capítulo Dos.
Dos maneras de dejar entrar el aire
Toscano parte del río; Felipe Cartagena, del territorio.
Uno trabaja la abundancia y el color como posibilidades de individualización. El otro encuentra en la biodiversidad colombiana y en el hombre latinoamericano un punto desde el cual repensar la relación entre estructura y libertad.
Pero ambos terminan hablando del movimiento.
En La Subienda, la amplitud de las siluetas permite que la sastrería se desprenda de cierta severidad y encuentre sofisticación en la comodidad.
En ORIGEN Capítulo Dos, la sastrería convive con piel, textura, ornamento y códigos asociados al verano hasta construir un guardarropa precisa y relajada.
En ambos casos, la estructura deja entrar aire.





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