El Renacimiento volvió al ser humano digno de estudio. El Romanticismo comprendió que, si yo era digno de ser mirado, también lo era aquello que sentía.
Camilo Rojas con su música y Manuela Álvarez postrando su sensibilidad me hicieron entenderlo.
La obra de arte total de Manuela Álvarez es tan compacta que es capaz de condensarse en un mantra «Que la vida me atraviese». Una metáfora para decir: me perforé, me rasgué, me derribé y estoy viva.
La moda latinoamericana hace tiempo dejó de ser una sucesión de colecciones aisladas para convertirse en un lenguaje que traduce cansancios y cicatrices. En un continente atravesado por recesiones, violencias e incendios políticos, la imagen del cuerpo comienza a reflejar el desgaste de quien vive una crisis prolongada.
La sostenibilidad dentro de la industria de la moda colombiana dejó de percibirse como un valor diferencial o una estrategia reputacional. Actualmente se consolida como una exigencia comercial, regulatoria y de consumo que obliga a las marcas a replantear sus procesos productivos,